PARA QUE SOBRE GUSTOS HAYA ALGO MÁS ESCRITO

PARA QUE SOBRE GUSTOS HAYA ALGO MÁS ESCRITO

Me gusta que las cosas se levanten:
la niebla, la pasión, las prohibiciones…
Me gusta el toque, cuando no da el cante
y, en general, la luz de las canciones.
Me gusta confundir a la apariencia
y poner el derecho del revés,
invitar a la madre de la ciencia
a hacer un bis a bis entre los tres.
Me gusta que, a la luz de las estrellas,
la noche quiera echar más leña al fuego.
Me gusta mucho más un hasta luego
con andares de adiós, que adiós sin huellas.
Me gusta pelearme con las musas
y darles la razón como a las locas,
ver colgada en las cuerdas de la ropa,
arrugada y al sol, la ciencia infusa.
Me gusta comer carne de vigilia
y pecados normales de ración.
Me gusta tanto la contradicción
que la he puesto en el libro de familia.
Me gusta escatimar en pesadillas
y abusar de los besos de tornillo,
Hacer dulce con alma de membrillo
cuando te sientas sobre mis rodillas.
Me gustan las sorpresas esperadas,
el canto de los grillos en verano,
quedarme quieto y que me metan mano
los ecos de las voces silenciadas.
Me gusta descubrir en los detalles
un mundo de verdades invisibles.
Me gusta compartir los imposibles
en la acera del cielo de las calles.

DE CUANDO EN CUANDO

DE CUANDO EN CUANDO

Cuando lo malo no parece nuevo.
Cuando lo bueno nos resulta raro.
Cuando nadie ve el vaso medio lleno.
Cuando la duda pasa por el aro.

Cuando no tienes ases en la manga,
(ni en la del mal menor ni en la del brazo)
Cuando la vida es tango pero en tanga.
Cuando lo que te ponen es el cazo.

Cuando cualquier perfume huele a cieno.
Cuando la luz de guia no es un faro.
Cuando se pisa a fondo y es el freno.
Cuando mantener memos sale caro.

Cuando nadie conoce los motivos.
Cuando la noche quiere ser de día.
Cuando los crecimientos negativos
dejan despelotada a la utopía.

Cuando el futuro es tu pesadilla
y sueñas más dormido que despierto.
Cuando quieren usarte de cerilla
para quemar tus naves en su huerto.

Cuando los ojos abren por derribo.
Cuando pierde la gracia la ironía.
Cuando el futuro espera en un archivo.
Cuando te tienes, hasta tú, manía.

Cuando el pasivo pasa por activo.
Cuando se pone triste la alegría.
Cuando por respirar cobran recibo.
Cuando naufragas en la fantasía.

Cuando todo parece estar perdido
y piensas que no hay nada que ganar,
lo mejor es no darse por vencido
y mandar al destino a esparragar.

EL DÍA DE LOS ENMARRONADOS

EL DÍA DE LOS ENMARRONADOS

España de los hechizos
que confunden a las masas.
Curadero de chorizos
cortados en tabla rasa.
España de cuchipanda,
de fuegos artificiales,
de bobos como Dios manda,
de burocracia a pedales.
España del digo Diego.
Jardín de Manostijeras.
Inventora del «te veo»
y de paso te doy cera.
España del negro paro.
De mástil sin su bandera.
De lo bueno sale caro
y lo barato de pena.
España con aditivos
y bastantes conservantes.
Patria chica de los divos.
Senda de los elefantes.
España del conformismo.
Tierra de los brotes verdes.
Estado del triunfalismo,
generalmente, los viernes.
España del varapalo.
Con pecado concebida.
Mucho pico, pero malo.
De siesta y ¡Abre, María!
España de los juzgados.
Casino de la retranca
en el que tiras los dados
y siempre gana la banca.
España de los amores
que duran toda la huída.
Trastienda de los horrores
de los locos a medida.
España con acritudes,
de peineta y butifarra,
de coleccionar virtudes
que lindan con lo macarra.
España de risa tonta
y de llanto con chorreras,
de disculpar al que monta
pollos «de aquella manera».
De las pelotas de goma,
de los caprichos de Goya,
de los sujetos de broma,
de ida y vuelta de  olla.
España de los olores
que saben a naftalina.
Estación de los amores
con trenes a la deriva.

A POLVOS

A POLVOS

Este andar entre blindo y condecoro,
entre tiempo de invierno y primavera,
de no saber que hacer en la escalera,
de no encontrar al cafre del tesoro.

Este absurdo y cansino sube y baja
de unos tipos sin gracia ni interés,
este llevar los guantes del revés
y no saber cortar con la baraja.

Este tener que andar con disimulo
con el tanga calado hasta los huesos
sin poder sonreír de medio culo…

O nos deja al final del todo tiesos
o nos ponemos pronto igual de chulos
o matamos a polvos los excesos.

FEBRERO (Rocher)

FEBRERO (Rocher)

A veces cuesta ver la luz del día 
por más que el sol se ponga de puntillas.
Tal vez porque vivamos de rodillas
o porque se nos nubla la alegría
viendo el Retablo de las pesadillas.

No es fácil encontrar las ilusiones
en medio de ésta niebla impenetrable,
fabricada con agua no potable,
que no nos deja ver otras opciones,
que, ni levanta, ni es impermeable.

Cuando las cosas son lo que parecen
cuesta más defenderse con lo puesto.
Nos faltan mimbres para tanto cesto,
sobra desgana para lo que cuecen,
faltan semillas para tanto tiesto.

Cargados de razones para darnos
una tregua sin nada que soñar,
el tiempo se ha parado a consultar
si puede de algún modo consolarnos
o si será mejor verlo pasar.

Y con todo y con esto, no podemos
echarnos a dormir del otro lado.
No debemos anclarnos al pasado,
ni al presente que todos conocemos,
ni escoger el futuro equivocado.

Mientras todo se aclara, reintentemos:
Un viento nuevo para cada vela,
un hola para cada despedida,
una costura para cada tela,
una tirita para cada herida.
una anestesia para cada muela,

Un oleaje para cada roca,
una tormenta para cada fuego,
un alimento para cada boca,
una respuesta para cada ruego,
una colleja para quien se enroca.

Una sonrisa para cada duelo,
una palabra para cada gesto,
una caricia para cada anhelo,
una esperanza para cada resto
que vamos encontrando por el suelo.

Descubramos el alma de las cosas.
Repintemos el punto de partida.
Separemos el verso de la prosa.
Señalemos la puerta de salida
a los que nos han puesto las esposas.

CADA DÍA MÁS TURBADOS

CADA DÍA MÁS TURBADOS

Malheridos, más turbados.
Con más dudas que Descartes.
Hábilmente hipotecados.
Agarrados por las partes.

Arruinados por el todo.
Huecos, desestructurados.
Con el mapa del tesoro
sin cruz y deshilachado.

Esclavos del corazón
cuando no de la cadera.
Con vocación de escalón
huyendo de su escalera.

Sumisos, agarrotados.
impotentes, descreídos.
Con los saldos arrasados
y los sueldos revenidos.

Así estamos: confundidos,
frugalmente alimentados,
con el aire desteñido
en pulmones asfixiados.

De condición: estreñidos.
De profesión: extrañados.
Con pecado concebidos
por culpa de cuatro vagos.

Hartos de cambiar la hora
y de chorizos en tacos.
Y de que nos den por saco
con embudo y cantimplora.

Resacosos de las pegas,
del chocolate del loro.
De enhebrar hilos a ciegas.
De desafinar a coro.

Solos, mal acostumbrados.
Vestidos, pero sin ropa.
Jodidos, pero animados.
Perdidos dentro de Europa.

Así estamos, así somos,
Así «semos», así andamos.
Intercambiándonos cromos
que ya no coleccionamos.

Más peregrinos que el Papa.
Más listos que los demás.
Más de sayo que de capa.
Más abiertos que un compás.

Y esperando una señal,
mejorando la pendiente
de que, en este carajal,
quede vida inteligente.

FELIZ AÑO BUENO Y…

FELIZ AÑO BUENO Y…

Que no se nuble el cielo de tu boca.
Que no te metan mano si no estás.
Que, si reinas, el trono no sea Roca.
Que no me dejes nunca si te vas.

Que den un paso al frente los parados.
Que bajen de la nube los poetas.
Que se coloquen los inadaptados.
Que al machista le crezcan cuatro tetas.

Que no olvides el alma de las cosas.
Que no se pudra nunca tu fragancia.
Que no te dejen puestas las esposas.
Que no pase de largo tu ambulancia.

Que Dios rece por ti en sus oraciones.
Que sueñes con la almohada entre los pies.
Que si se para el mundo te emociones.
Que sepas contestar cualquier porqué.

Que no te den el todo sin sus partes
ni te toquen las partes sin querer.
Que no te quieran por amor a helarte.
Que, si te odian, sea por placer.

Que te encuentres el séptimo sentido.
Que supriman el mismo mandamiento.
Que tu suelo recuerde al firmamento.
Que no te quiten nunca lo vivido.

FUN, FUN, FUN

FUN, FUN, FUN

Luces que encienden los sueños.
Frío que apaga las caras.
Besos que no tienen dueño.
Ilusiones de diseño
y una sensación muy rara.

Almas que no tienen pena.
Penas que afloran con duelo.
Corazones que condenan
que no puedan tener cena
los que duermen en el suelo.

Niños con risas de almohada.
Padres con manos de abuelo.
Noches de jugar con hadas.
Días de guardar las balas.
Motivos para el anhelo.

Copos de nieve en las copas.
Copas llenas de poesía.
Alegrías como rocas
y tristezas como pocas
demandando compañía.

Decorados para un cuento 
como en «Qué bello es vivir»
Flor de piel del sentimiento
contado en renos por viento
con ganas de confundir.

Fantasía que nos mueve
a resaltar las bondades.
Estrellas que van y vienen 
sobre un desierto de andenes
guiando a sus majestades.

Pensamientos solidarios.
Noches para recordar.
Concierto sin escenario.
Regalos en los armarios.
En fin: Feliz Navidad.

CON MIS MEJORES DESEOS

CON MIS MEJORES DESEOS

Déjate cautivar por las miradas.
Por este suave invierno que provoca
ganas de acariciar, con o sin ropa,
y beberse el olor de las tostadas.

Siente el aliento fresco de la vida
con aroma a carbón y chimenea,
a leña crepitando en la salida
donde la nieve es luz de luna llena.

Días de sol y niebla desgastada,
de coches y de atascos de peatones
que sueñan, de la noche a la mañana,
con que dejen en paz sus ilusiones.

Déjate provocar por el paisaje
de aceras a la sal y ramas secas.
Por la vuelta de hoja del viaje,
por el relleno de las horas huecas.

Aprovecha estos días para todo,
Incluyendo el placer de no hacer nada.
Para empinar el ánimo y el codo.
Para recuperar duendes y hadas.

Déjate engatusar por la manera
con que la Navidad nos redecora,
aunque escarchen roscones y maneras,
aunque tengamos que pedir la hora.

Dejemos de pensar en la rutina
que ha perdido la «t» por el camino
y demos rienda suelta en la cocina
a una nueva receta del destino.

HABLANDO EN PLATA

HABLANDO EN PLATA

Una vez arbitrado el apriorismo
que pueda resultar más efectivo
para crear un caldo de cultivo
con el que controlar el alarmismo,
siempre con un enfoque positivo,
habrá que promover un mecanismo
que valga de acicate y de reactivo
y aborde en una mesa el objetivo
de frenar, de momento, el cataclismo
de encontrarle a los otros un castigo.
Se deben conseguir, sin más tardanza,
consensos que estimulen la manera
de perseguir, conciertos y alianzas,
que tiendan a servir de lanzadera
para recuperar la confianza.
Crear las comisiones necesarias
para aclarar del todo casi nada
y mantener reuniones ordinarias
en las que discutir cualquier chorrada
con cierto aire de sesión plenaria.
Hay que ponerse manos a la obra
y «contextualizar» pares con nones.
Disimular el «tente mientras cobras»
e intentar asumir ciertas funciones
sin que parezca que vendemos sobras.
Lograr que se mantenga consensuada 
la solución al marco generado
por una decisión mal explicada
y entre nosotros, digámoslo claro,
que no parezca que no hacemos nada.