CUIDADO

CUIDADO

Cuidado con las gallinas

que ponen huevos de oro

que un día se desaniman

y rellenan con huevina

el chocolate del loro.

Cuidado con el futuro

cuando recuerda al pasado

y aparece sin seguro,

vestido de lado oscuro

y con el culo pelado.

Cuidado a los vaivenes

de quienes leen el futuro.

Hagan con sus males bienes

para que parezcan nieves

en los años sin seguro.

Cuidado con los bandazos

que algunos no tienen fin,

por no hablar de los sablazos

de los que ponen el cazo

del uno al otro sinfín.

Cuidado con los santones

verracos de hipocresía

que nos dictan sus lecciones

con la voz hecha jirones

de pregonar tonterías.

Cuidado con las fronteras

hechas para encarcelar.

Cuidado con las maneras

que suelen ser la escollera

que un día derriba el mar.

Con las rampas de su vida.

Con las cuestas de bajada.

Con la realidad dormida.

Con la puerta de salida

si se utiliza de entrada.

Y, sobretodo, cuidado

con las cosas del querer

que, a pesar de lo bailado,

no parece demostrado

que le interese al poder.

DESCONCIERTO DE AÑO NUEVO

DESCONCIERTO DE AÑO NUEVO

Año nuevo, vida ¡leches!

las de “blanco y en botella”.

Año nuevo en escabeche

con los Reyes por estrella.

Sacrificadas las fiestas

toca pasar la resaca

para remontar la cuesta

que nos va a dar la matraca.

Año huevo, vida yema

con clara a punto de nieve.

Ójala valga la pena

lo mejor aunque sea breve.

Diecinueve de una era

que ha empezado muy convulsa

El olmo ya no da peras

y, si las da, son insulsas.

Año nuevo, viejos retos:

gimnasio, aprender inglés,

que no nos ganen al “Teto,

llegar vivo a fin de mes.

Ordenar las viejas fotos,

recolocar el trastero,

y cambiar los ceniceros

por semilleros de poto.

Ventilar nuestros adentros,

guerrear en las rebajas,

llenar bancos de alimentos

con algo más que migajas.

Entre carros y carretas

aguantar de nuevo el hipo

y otros sustos que nos metan

de los que quitan el tipo.

Echar al mar los pelillos,

pedirle al jefe lo tuyo,

cambiar el polvo por brillo

y no hacer mucho el capullo.

Hacer de la capa un sayo,

de la torrentera un río,

de la oscuridad un rayo

y, de perdidos, al trío.

Ya no beben ni los peces.

Vuelta a la mediocridad.

Año nuevo, vida ¡leches!

Adiós. Feliz vanidad.

EN 2019…

EN 2019…

Que nadie, ni la vida, te maltrate.

Que el miedo tenga puerta de salida.

Que “tablas” sea más que “jaque mate”.

Que se caigan los puntos de tu herida.

 

Que te sonría (y no se descojone)

el presente de un tiempo mal contado.

Que no nos quiten nunca lo que “pone”,

ni el aire, ni el amor ni lo ganado.

 

Que el año que comienza no se acabe

sin hacer realidad tus fantasías.

Que encuentres el cerrojo de la llave

donde guarda el dolor las alegrías.

 

Que el humor no se muera sepultado

bajo un montón de tristes ofendidos.

Que a los tontos les den por todos lados.

Que tener la razón no esté prohibido.

 

Que lo malo nos muestre el lado bueno.

Que lo bueno no tenga un lado malo.

Que el vaso lo veamos medio lleno.

Que el boomerang no se convierta en palo.

 

Que encuentre pronto piso la cordura

y el sentido que dicen es común.

Que suene a libertad tu partitura.

Que encuentres lo que buscas sin ¡Chimpún!

 

Que la vida y la muerte te sean leves.

Que el deseo te excite sin maldad.

Que sea año de bienes y de vienes.

Que le ponga tu nombre a la verdad.

¡A VIVIR! QUE SON DOS CENAS.

¡A VIVIR! QUE SON DOS CENAS.

Luces que encienden los sueños.

Frío que pinta las caras.

Besos de labios risueños,

carnavales hogareños

y jornadas que no paras.

 

Almas con amor en vena.

Penas que tocan el cielo.

Estomago que se llena

con el menú de la cena

entre cuñados y duelos.

 

Niños cruzando miradas

con padres, madres y abuelos.

Noches de jugar con hadas.

Días de guardar las balas.

Tiempo de risas y anhelos.

 

Copos de nieve en las copas.

Copas llenas de poesía.

Alegrías como rocas

y tristezas como locas

en busca de compañía.

 

Decorados para un cuento.

La vida en un convivir.

Flor de piel del sentimiento

contado en renos por ciento

de ganas de consumir.

 

Fantasía que nos mueve

a exagerar las bondades.

Estrellas que cuando llueven

sobre un desierto de nieve

guían a sus majestades.

 

Pensamientos solidarios.

Noches para rebuscar

regalos y calendarios.

Conciertos extraordinarios.

En fin: Feliz Navidad.

¡YA EMPEZAMOS!

¡YA EMPEZAMOS!

Ya han parido las bombillas.

Han dado a luz las aceras.

La Navidad, de puntillas,

va a llegar aunque no quieras.

Viene pasada por agua

como caída del cielo.

Suplicio de los paraguas

que te clavan en el pelo.

En las redes hay “figuras”

para montar un Belén,

algunos no tienen cura,

ni cara, ni cruz, ni amén.

Ya suenan los villancicos

en los centros comerciales.

El otoño se hace añicos

deshojado en los portales.

Se nos termina noviembre.

El frio es nieve cuajada.

En breve será diciembre

que llega como si nada.

Para encauzar el enfado

y no nos falte detalle,

el mundo sigue atrapado

en los ecos de la calle.

La pereza aviva el fuego,

el frío encoge el ombligo

y dónde decimos Diego

al tiempo nos dicen digo.

Ya han parido las bombillas:

luces, cámaras, invierno.

Fin de mes con pesadillas.

“Compro piso en el infierno”.

Naviluz por todos lados.

Reza el rosario la Aurora

y el año desorientado

anda pidiendo la hora.

Las semanas tiran millas

y dicen que hará más frío.

Saca cuatrocientas sillas

o de perdidos al trío.

REVERSOS DEDICADOS, DE AYER Y DE HOY, PRESENTAN…

REVERSOS DEDICADOS, DE AYER Y DE HOY, PRESENTAN…

#ElReverso de la @BujulaOndacero

29 de enero de 2013

MINUTO DE GLORIA.

DEDICANDO CON EL EJEMPLO.

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El reverso de hoy va dedicado

por nada en especial, quizá por todo:

Al viento que te da por cualquier lado.

Al discreto que calla por los codos.

Al año convertido en almanaque.

A las fotos que huyen de los marcos.

Al que no se defiende al contraataque.

Al que pide en la fila de los bancos.

A la media verdad que no es mentira.

A lo que nunca cuentan de la historia.

Al mediocre gris perla que te mira

y sabe que es idiota de memoria.

A la gota de sangre que se seca.

A la tela de araña abandonada.

A los ratones de las ludotecas.

Al vacío que llena una mirada.

Le dedico también este minuto

al vaso de los lápices gastados.

Al negro por estar siempre de luto.

Al blanco cuando está recién manchado.

Al libro que se aburre en la mesilla.

Al ojal del botón que no se abrocha.

Al sueño que no acaba en pesadilla.

Al que sabe agarrarse de la brocha.

A la luz que se apaga en la nevera.

Al garbanzo del pito del sereno.

A la huella que borra la marea.

Al que cose los trajes de neopreno.

Le dedico el reverso al espejismo

que convierte en cristal la carretera.

A ese instante fugaz contigo mismo

en el que eres feliz a tu manera.

A la parte más baja de los muros.

Al adiós que no espera un hasta luego.

Al lado sin usar del lado oscuro

y al que sin decir digo, dice Diego.

También al interior de las afueras.

A la parte caliente de los paños.

Al cristal de las gafas de madera

y a los que cada día cumplen años.

VERSOS CON LENGUA III

VERSOS CON LENGUA III

Más Reversos en porciones. Del ardor al sodio. Versos y versas.

67.

Febrero tocando fondo.

Marzo descorchando el cava.

Hay más barro que en Macondo.

Se acabó lo que nevaba.

68.

Lo que la cocina ha unido

que no lo separe el hambre.

Ya sea asado o hervido,

con pescado concebido,

en conserva o en fiambre.

69.

Para estar en la luna, Lanzarote,

Para la sumisión, lo que me mandes.

Para el Marqués de Sade, dos azotes,

Para la libertad, Miguel Hernández.

70.

Con poco tiempo de pensar despacio

y menos pausas de sentir sin prisa,

se nos está rizando el pelo lacio

y alisando la piel de la sonrisa.

71.

Ojito con las verdades

que encierran una mentira,

No diga lo que no sabe.

No meta lo que no sale.

No viva si no respira.

72.

Supervivientes innatos.

Listos con clase y sin clase.

Ilusionistas a ratos.

Reyes del ¡Ola, Ke Ase!

73.

Que triste tener cabeza

y utilizarla de culo.

Como desván de vilezas.

como inodoro de un zulo.

74.

Hay que tener valor en esta selva

para vendar heridas que supuran.

Para sobrevivir a tanto pelma

que, como Duracell, duran y duran.

75.

Que dejen de dividir

para empezar a sumar

y, si hay que multiplicar,

que multipliquen por ti

que ya está bien de restar.

76.

Piensa el tonto

que todos tienen

su mismo pronto.

77.

Créete la mitad de lo que veas

y, de lo que te digan, casi nada.

No es tan guapa la suerte de la fea.

No es lo mismo encarar que dar la cara.

78.

El tiempo se ha parado a consultar

si puede de algún modo consolarnos

o si será mejor vernos pasar.

79.

Nada es verdad ni mentira.

Todo es mentira y verdad.

El cristal con que se mira

carece de utilidad.

80.

El mundo sigue girando

por no pararse a pensar

y nosotros, mientras tanto,

comidos por no soplar.

81.

Por la boca muere el juez,

el locutor y el ministro,

el ciudadano y el pez.

En resumen. todo Cristo.

82.

Días de nubes y claros,

cirros, estratos y nimbos,

y un cúmulo de parados

esperando cantar ¡Bingo!

83.

En verano: la cremita,

la siesta sin disimulo,

el gazpacho, la cañita,

la mancha blanca del culo.

84.

Hoy que nos falta de todo

y sobran picos y balas,

injertémonos los codos

a ver si nos crecen alas.

85.

Todo es estacional

como el blanco de las nalgas,

la de arena y la de cal,

el coño de la Bernarda

y el mengano de Vidal.

86.

La vida es un hasta luego

que llega diciendo adiós,

por más que te cueste un huevo

o la yema de los dos.

87.

Para aliviar el temor

a morir de triunfalismo

se recomienda realismo

y “un poco de por favor”.

88.

Dios nos libre de los acomplejados

que reparten estopa sin complejos

y , de paso, de los iluminados

que sacan de chisteras tus consejos.

89.

El nudo apretando el cuello.

El “quién” buscando el “porqué”

De tanto lamer el sello

el sobre ya no da pie.

90.

En verdad hay mucho geta.

Mucho cateto a estupor

que guardan en la bragueta

un cerebro sin condón.

91.

Si Gaudí levantara la cabeza,

viendo lo retorcido que está todo,

hubiera cimentado su grandeza

dibujando los planos con el codo.

92.

Se cambia pausa por prisa.

Un polvo por un mal brillo.

Medio hueso de la risa

por tres besos de tornillo.

93.

Tengo una corazonada,

emplatada entre dos “luegos”

y es que, entre yemas y claras,

nos van a tocar los huevos.

94.

Yendo a destajo

se te hace cuesta arriba

la cuesta abajo.

95.

Gaviota sin campanario.

Testigo contradicción.

La duda del corolario.

La prosa de una canción

con doble fondo de armario.

Esa es mi indefinición.

96.

La única bandera que no tiene colores

es la de la paz.

Esa no luce nunca en los balcones.