DESEO

DESEO

Que ni el amor ni el odio te maltraten.

Que nunca tengas nada que temer.

Que si escuchas de pronto ¡jaque mate!

que sea por jugar al ajedrez.

Que no se pare el mundo de un frenazo

sin tener abrochado el cinturón.

Que no te cierren nunca de un portazo

la puerta giratoria del amor.

Que te den la razón como a los listos.

Que te quiten la venda de los ojos.

Que no se borren nunca tus antojos.

Que empieces a prever los imprevistos.

Que despierten clavándose la aguja

los príncipes del reino de las ruecas.

Que se traguen la escoba de la bruja

y se vayan, de paso, a hacer puñetas.

Que el viento de poniente no levante.

Que el tiempo de occidente se decida.

Que no nos den un toque por el cante

de clausurar la entrada y la salida.

Que implanten un cerebro a los violentos.

Que el sexo sea siempre con(sentido).

Que el miedo no te obligue al desacierto

de preferir lo malo conocido.

Que el trato no confunda las señales.

Que el humor alimente la ironía.

Que el dolor no sea colmo de los males.

Que el deshonor no siga estando al día.

Que no tengas en cuenta a los idiotas.

Que los idiotas no salgan de cuentas.

Que los reyes se rindan a las sotas.

Que los ases no tengan que ir a tientas.

Que la ciudad sea un campo de terrazas

Que el alma no sea el cuerpo de delito.

Que le cosan la boca a los bocazas.

Que ser de otro sabor huela bonito.

Que no vendan tristeza en las rebajas.

Que se cumplan los sueños sin azar.

Que si no quieres caldo falten tazas.

Que si la vida es río, tú seas mar.

TE GUSTE O NO

TE GUSTE O NO

Luces que alumbran los sueños.

Frío que enciende las caras.

Manos en busca de dueño.

Ilusiones de diseño

y una sensación muy cara.

Días que injertan las venas.

Penas que afloran sin duelo.

Corazones que condenan

que a la hora de la cena

muchos duerman en el suelo.

Hijos con risa de almohada.

Padres con armas de abuelo.

Tardes de desplumar hadas.

Noches de guardar las balas.

Motivos para el anhelo.

Copos de nieve en las copas.

Copas llenas y vacías.

Alegrías como rocas

y tristezas como pocas

de quien no ha compañía.

Decorados para un cuento.

Flash de Qué bello es vivir.

Carne y piel de un sentimiento

cantado en renos por viento

con ganas de confundir.

Fantasía que nos mueve

a resaltar las bondades.

Estrellas que van y vienen

sobre un desierto de andenes

con magos en vanidades.

Pensamientos solidarios.

Noches para recordar.

Concierto sin escenario.

Regalos en los armarios.

En fin ¡Feliz Navidad!

EN BOLAS

EN BOLAS

Déjate seducir por las miradas.

Por este raro invierno que provoca

ganas de acariciar bajo la ropa

y beberse el olor de las tostadas.

Siente el aliento frío de la vida

con olor a carbón y chimenea,

a leña crepitando en la salida

donde la nieve es luz de luna llena.

Días de sol y niebla agazapada,

de noches y de atascos de peatones

que sueñan siete veces por semana,

que se despierten ya sus ilusiones.

Déjate conquistar por el paisaje

de aceras a la sal y ramas secas.

Por la vuelta de hoja del viaje.

Por el relleno de las horas huecas.

Déjate entusiasmar por casi todo,

Incluyendo el placer de no hacer nada.

Por empinar el ánimo y el codo

para recuperar duendes y hadas.

Déjate convencer por la manera

con que la Navidad nos re decora,

aunque escarchen sus frutas y maneras,

aunque acabemos por que pedir la hora.

Déjate de pensar en la rutina

que extravió la “t” por el camino

y pongamos al fuego en la cocina

una nueva receta del destino.

Que a la suerte termine descorchada.

Que el Gordo pastoree las vacas flacas.

Que nos toquen millones de coartadas

para encender los fuegos y las tracas.

(Gracias a quien, de forma anónima, me ha ilustrado)

OJALÁ Versión 2.01/8

OJALÁ Versión 2.01/8

Ojalá que lo malo pase pronto.

Que las aguas se muden a su cauce.

Que las penas se queden en el fondo

y no lloren por ellas ni los sauces.

Ojalá que el consuelo de los tontos

no llegue a mal de muchos ni a epidemia.

Ojalá de estos polvos surja pronto

un lodo que sepulte tanta astenia.

Ojalá que el dolor no tenga prisa.

Que despierten los sueños por romper.

Que no matemos al reloj de risa

intentando que deje de toser.

Ojalá que se caiga por su peso

la manida opinión de los pesados.

Que al mentiroso se la den confeso.

Que no caduquen nunca los pecados.

Ojalá que sigamos intentando

que la sangre no pase nunca frío.

Ojalá la distancia encuentre un mando

y junte tus canales y los míos.

Ojalá que se queden con las ganas

los que suelen robar a manos llenas.

Ojalá que el amor suba a la cama

y cada día sea noche buena.

Ojalá que los ánimos no cesen.

Que encuentre una salida la apatía.

Ojalá que las cosas se enderecen

y le den un respiro a la alegría.

Ojalá no nos pongan boca abajo

y sacudan lo poco que nos queda.

Ojalá que encontremos la manera

de dejar de mandarnos ¡al carajo!