VOLVER TAMBIÉN ES IR

VOLVER TAMBIÉN ES IR

Hay que volver a las pequeñas cosas:
A la puesta de sol bien entendida,
al tacto de los pétalos de rosa
de aquel ramo de amores sin espinas.

Es grato regresar a las entrañas
del viejo corazón que nos enseña
que en el fuego que funden la guadañas
importa más el aire, que la leña.

Hay que volver al beso que no dimos,
al olor de los cuerpos que consuelan,
a aquella noche en la que nos perdimos
y el día amaneció con luna llena.

Al lugar donde aprenden las mareas
que el mar no se desangra en cada ola,
al azul que, en la llama de las velas,
se enciende con el paso de las horas.

A la gota de lluvia que se escurre
descubriendo caminos de cristal,
al punto donde al cielo se le ocurre
jugar a confundirse con el mal.

Hay que volver a recorrer la acera
donde se cruzan todas las miradas,
hay que recuperar la primavera
en la que el sol brilló de madrugada.

Hay que volver al rastro del camino,
a la ropa interior de las afueras,
al tiempo en que escribieron tu destino
y hacer de musa de quien lo supiera.

A escondernos detrás de los cristales
del asiento de atrás del infinito.
Hay que volver a deshacer finales,
a volver a decir –te necesito–.

HAY VIDA

HAY VIDA

Hay vida más allá de la tristeza, 
de ese muro insalvable que recuerda 
a la parte de atrás de una nevera. 
Hay luz del otro lado de las sombras 
que habitan en los labios con cadenas. 
Hay latido en la arteria de los males 
que acechan en su hueco de escalera. 
Hay misterios gozosos que no rezan. 
Hay un sol atrapado en los espejos 
ansioso por quemar las amapolas. 
Hay silencio en el borde de los ruidos. 
Hay música detrás de cada llanto. 
Hay una rama que sujeta el nido. 
Hay una cura para cada espanto, 
Una radio encendida en cada casa, 
una lección de vida en cada acera. 
Hay muchas manos para hacer la masa. 
Hay un acto de amor, que no se airea, 
mas sirve de colchón para el herido.
Hay puertas para huir de la amenaza 
de no encontrarte con un hombro amigo. 
Hay un grito de sálvese quien crea. 
Hay vida más allá de horizonte 
aunque nunca pasemos de su raya. 
Hay sures que se juntan con el norte. 
Hay versos que no arrojan la toalla. 
Hay ecos que recuerdan a sus voces 
y palabras que alivian la franqueza. 
Hay un gemido para cada roce. 
Hay esperanza para la belleza.

DC⚡️AC

DC⚡️AC

Cuando lo malo no parece nuevo.
Cuando lo bueno nos resulta raro.
Cuando nadie ve el vaso medio lleno.
Cuando cualquiera pasa por el aro.

Cuando el mejor perfume huele a cieno.
Cuando la luz que guía no es de un faro.
Cuando se pisa a fondo y es el freno.
Cuando comprar barato sale caro.

Cuando nadie conoce los motivos.
Cuando la noche quiere ser el día.
Cuando los crecimientos negativos
dejan desconcertada a la utopía.

Cuando los ojos cierran por derribo.
Cuando pierde su gracia la ironía.
Cuando el futuro espera en el olvido.
Cuando te tienes, hasta tú, manía.

Cuando el pasivo es el mejor activo
Cuando el cuerpo del alma se te enfría.
Cuando por respirar pasan recibo.
Cuando desahucian a la fantasía.

Cuando todo parece estar perdido.
Cuando nadie parece ser consciente
hay que caer en brazos del olvido
y dejarse llevar contracorriente.

CUESTIÓN DE ESPACIO

CUESTIÓN DE ESPACIO

Hoy cabe la vida en nada.
En un lápiz de memoria.
En un segundo de euforia.
En una larga cambiada.

Hoy cabe la vida entera
en una mala experiencia.
En una simple creencia.
En casi cien primaveras.

Cabe la vida en un verso.
En la luna cuando mengua.
En la punta de la lengua
de un recuerdo en carne y beso.

La vida cabe en un viaje.
En un cambio de sentido.
En el eco de un latido.
En el temor a un chantaje.

La vida cabe en un puente
sobre aguas turbulentas.
En un mapa de tormentas.
En un asunto pendiente.

La vida cabe en un ceño
morbosamente fruncido.
y en los puntos suspensivos
que van detrás de los sueños.

De Gotas de Sol en Contra viento y maneras
Ed. Renacimiento.

LOS PECADOS DE UN MAL GENIO

LOS PECADOS DE UN MAL GENIO

Tengo tantos pecados
que en el infierno dudan
si darme un reservado 
con otra identidad.
Me siento tan hastiado
que me he comido cruda
la carne del pasado
a medio caducar.
Una mala pasada
me alejó de la duda
y hoy por cualquier mirada
me dejo consolar.
En el cielo han colgado
un cartel, cartón pluma
donde reza: Cerrado
contra mi voluntad. 
A este maldito genio,
sin lámpara ni humo,
le debo tres deseos
y tu vas a ser uno.
Hoy que subo una cuesta
que sólo yo percibo
lo único que espero
es quemarme conmigo.
Tengo tantos pecados
que en infierno dudan
si darme por perdido
y dejar de buscar.