MADRE

MADRE

Los ardores, las náuseas, las patadas,
el sueño, la ansiedad, todos los miedos,
su sexo, adivinar nombres sin cara,
los antojos, el parto, el amor ciego.

La emoción en el rostro reflejada
cuando comienza a andar, los balbuceos.
Verlos crecer al borde de la almohada.
El colegio, los golpes, los «no quiero».

Su vida es el calor que te ilumina
y hace crecer la magia de los besos.
Esa dulce y gustosa medicina
que cala de los labios a los huesos.

Educar sin descanso, «regañinas»,
Tener que aguantar carros y carretas.
Un camino que nunca se termina.
Un alarde de trajes y caretas.

Compartir las lecciones y las notas,
la edad del porvenir y la del pavo.
Botellones del tiempo gota a gota
y un clavo que, al final, saca otro clavo.

Gafas de sol en cada despedida
(nunca huele ese adiós a primavera)
Soledad de rellano de escalera
cuando su habitación queda vacía.

Noches en vela de una vida en vilo.
Largas jornadas que no duran nada.
Vida que de la vida es la coartada 
y da sentido al hueco del ombligo.

F5

F5

Hay ciertos «tics» que son «tacs»
de un viejo reloj parado
que no comprende el compás
de este tiempo retocado.
 
Cierta nostalgia del fax
frente a las redes sociales.
Una mirada hacia atrás
que ignora las bifocales.
 
Un viejo dolor de flato
por no saber respirar
aire que exige otro trato
y otra manera de andar.
 
Formas de pensar que olvidan
que el mundo no es lo que era.
Que las veletas no giran
como de aquella manera.
 
Aún exhalan muchas bocas
un aliento espeso y rancio.
Ademanes que provocan
pereza, miedo y cansancio.

Es hora de hacer mudanza,
de actualizar las canciones,
los refranes, las fragancias,
los discursos, las lecciones,

las ideas, las distancias,
los recuerdos, las pensiones,
las leyes, las redundancias,
la paz y las tradiciones.

UN DÍA PERFECTO

UN DÍA PERFECTO

El día que vas y vienes
con la prisa en los talones,
que parece que no tienes 
tiempo ni por alusiones.
 
Ese día que naufragas
en cualquier gota de lluvia,
o que te pillan en bragas
y de repente diluvia.
 
En que todo te lo piden
para ayer por la mañana,
y te exigen y no miden,
y tu lloras y no maman.
 
Ese día que se atasca 
la calle de la amargura.
Que te pica y, si te rascas,
la piel te pasa factura.
 
En que el bien va malherido
y el mal quiere que te mojes,
y el pollo come cocido
y el más tonto hace relojes.
 
Un día que por defecto
presenta este panorama,
ese es un día perfecto.
Ese es un día perfecto
para quedarse en la cama.

SI MAÑANA NO FUERA OTRO DÍA

SI MAÑANA NO FUERA OTRO DÍA

¿Y si un día no hay mañana
o mañana ya fue ayer
y el presente es la manzana
que no supimos morder?
 
Quiero decir:  ¿Y si un día
ya nada tiene sentido
porque este globo perdido
raja como una sandía?
 
Vivimos desprevenidos
y, lo que es peor, cegados,
más fieles al enemigo
que de estar de nuestro lado.
 
No sentimos el momento,
no sudamos nuestro miedo,
no movemos un pimiento:
culo, espalda, cuello, dedo.
 
Dejamos para mañana
lo que no haremos jamás,
quizá por falta de ganas
o por todo lo demás.
 
Porque nos tienen cogidos
por dónde todos sabemos:
por el monte del gemido,
por los euros, por los huevos.
 
Si, sin avisar, el cielo
se desploma de repente,
responde sinceramente;
¿qué has dejado para luego?
 
¿Un amor, una mentira,
un viaje, un paradero,
un sueño, una despedida,
otra realidad, un pero?
 
¿Un ruego, tal vez un beso,
un perdón, un espejismo,
un minuto en el abismo,
una fantasía, sexo?
 
¿Qué asignatura pendiente,
qué proposición, qué grito?
Baja la cifra siguiente
que la vida es un cociente
y nos llueven meteoritos.

SOBREVALORADO

SOBREVALORADO

Están sobrevalorados,
sin entrar en más detalles:
El perdón de los pecados.
No fijarse en los detalles.
 
El peso de los pesados.
Los cuernos conceptuales.
El seis doble de los dados.
Muchos problemas normales.
 
El poder de los pelotas.
Hacer las cosas deprisa.
Los faroles con dos sotas.
Los huevos de las clarisas.
 
El soñado amor eterno.
El eco del testimonio.
Los cuñados y los muermos.
Los dos rabos del demonio.
 
La carabina de Ambrosio
y la flauta de Bartolo.
Pretender hacer negocio
con un agujero solo.
 
Por no hablar de ser inculto.
Los bonos, la jerarquía.
Los móviles, los insultos.
El himno de la Alegría.
 
Están sobrevaloradas
ciertas cosas del querer.
Los temores, el poder.
Los toros y la Tarara.
 
La opinión inconsistente.
El rosario de la Aurora.
La mitad del medio ambiente.
Un polvo de media hora.
 
Los jueces que no barruntan.
Los ruegos artificiales.
Los impuestos y las multas.
Los bobos habituales.
 
La luna si hay luna nueva.
El norte del infinito.
Platón perdido en su cueva,
y la purga de Benito.
 
También Sodoma y Gomorra.
Las fotos muy retocadas.
Que la astucia sea tan zorra.
Lo de hablar sin decir nada.
 
Están sobrevalorados
los ingleses, los teutones,
los franceses, los lapones
y los cimientos asados.

El sexo por la mañana.
Puede que el sexto sentido.
Un saxo en la madrugada.
Lo comido por servido.
 
Ganar el balón de oro,
Beber en bota un mal vino.
El chocolate del loro.
El trabajo de los chinos.
  

Las banderas, los niñatos
no tirar de la condena,
correr a pesar del flato
y, sobre todo, dar pena.

SPAIN IS ASÍN

SPAIN IS ASÍN

España es un paraíso
para inciertas inversiones.
Se puede invertir en pisos,
en cuñados y ladrones.
 
En señales de prohibido
y prohibidos en pañales,
en pensadores pasivos
y tontos paranormales.
 
En ceniceros de broma,
en rellenos de aceituna,
en cagadas de paloma,
en presos de su fortuna.
 
En juzgados de primera,
en equipos de segunda,
en jamones con chorreras
o en chorradas más profundas.
 
En videntes mentirosos,
petardas habituales,
en ministerios «gloriosos»
y aeropuertos peatonales.
 
En locos, monologuistas,
pesadillas de cocina,
rotondas para autopistas
e ideas más peregrinas.
 
En pelotas, soplapitos,
listos y cantamañanas,
diputados señoritos,
fiscales de porcelana.
 
En camisas de once varas,
trampas para gamusinos,
cosas baratas, muy caras,
y en mil infiernos divinos.

Inversores no se corten
y pásense por aquí,
que somos el sur del norte
del «tararí que te vi”.

HARTO Y CLARO

HARTO Y CLARO

Harto de respuestas chorras
a preguntas inducidas,
de ladrones y mazmorras.
de la inflación de paridas.

De oír hablar por hablar
como quien oye roer.
De la farola del mar
que siguen sin encender.

De dar el brazo a morder,
de poner la otra mesilla.
De no rejuvenecer
ni untado con mantequilla.

De vivir la vida loca
entre muros acolchados,
cansado de iluminados
haciéndose el boca a boca.

De los profetas que cantan 
el blues de los amargados.
De los necios que levantan
fronteras por todos lados.

Harto de pares sin nones,
de que el viento mueva el frío,
de contar desilusiones,
de hacer siempre, solo, el trío.

Harto de moralidad
casposa e inquisidora,
y, en honor a la verdad,
de pensar a todas horas.

De los malos entendidos,
de los vanos extra pegas,
de los datos exhaustivos
que se pasan o no llegan.

De las guerras partidistas,
de los cansinos pesados,
de las voces ventajistas,
de vernos acongojados.

Harto de mediocridades,
de falta de educación,
de tantas calamidades
consentidas a traición.

Harto de tanto esperar,
harto de ir y venir,
sin terminar de llegar,
y harto de discutir.

DE CABEZA PERO SIN ELLA

DE CABEZA PERO SIN ELLA

Iremos al infierno de cabeza
pero durmiendo en camas separadas.
Unos por no estar bien de la torpeza,
otros, por no medir las payasadas.

Algunas fuentes cuentan que el demonio
está pensando en su jubilación
y anda buscando piso en Alcorcón
antes de que le estalle el manicomio.

Iremos al infierno sin dudarlo
porque hasta Dios va a hacer huelga de cielo.
El Papa, que empezaba a barruntarlo,
ha cambiado su silla por el suelo.

Nos quemaremos vivos en las llamas
que purifican todos los fregados.
Unos por contar vueltas de campana,
otros, por tontos para los pecados.

Iremos al infierno mientras hablo
por motivos distantes y «distintios»
y, de paso, a pedirle a los Corintios
que contesten las cartas de San Pablo.

Entre corruptos, cuerdos inhumanos,
hijos de buenas y de mala madre,
creyentes, resentidos y paganos,
el infierno va a ser «la juerga padre»

Otra cosa es creer que infierno sea
esta forma de vida terrenal.
Un paraíso para el que no vea
que el bien ya solo mira por el mal.

TRETAS

TRETAS

Sin tretas no hay paraíso.
Sin alcohol hasta licores.
Sin luna un cielo indeciso.
Para sustos los olores.

Con sueño largas mañanas
sin pecado concebidas.
Sin balcones hay ventanas.
Hay más rotondas que vidas.

Con delito no hay amigos.
Sin peligro no hay candado.
Sin mirarnos el ombligo
pelusas en otro lado.

Sin ideas no hay talento.
Con truenos nubes y rayos.
Con tanto pronto sin tiento
no faltes a los ensayos.

Sin presente no hay mañana.
Con deseo polvo y paja.
Sin el lunes no hay semana.
¡Ay, que me parto la caja!

Con buen hambre no hay flan duro.
Sin valor hay desertores.
Con dinero algo seguro.
Para gustos los colores.

HINCHAZON

HINCHAZON

Al final todo se sabe.
La goma vuelve a su ser.
Lo que nunca cupo, cabe.
Hoy se quiere sin querer.

Los malos humos respiran.
Los peces se van de cañas.
Los de la tela conspiran
a espaldas de las arañas.

Mucho te quiero perrito
pero no me das manteca.
Si cero tiende a infinito
Infinito se nos seca.

Lo barato sale caro.
La vida da muchas vueltas.
Cuando no miran los faros
la ocasion la pintan tuerta.

Agota más de los mismos,
aburre lo mismo Mas.
Hay exceso de eufemismos
por pedante y por detrás.

En las vísperas de mucho
casi nunca hay madrugada.
¿Quién nos vende los cartuchos
con la pólvora mojada?

Si se te hincha la vena
úntatela con aceite,
si no se te pone buena
se te pondrá reluciente.