Cuando llueve hacia arriba las nubes se ensucian de barro.

Los truenos se reflejan en los escaparates y los rayos retumban bajo la ropa.

Cuando el tiempo desafía el movimiento de las manecillas del reloj, las calles se llenan de cangrejos de mar en busca de un lugar donde esconderse.

Cuando la luna sale al mediodía los lobos pierden la razón y enmudecen de golpe, mientras son perseguidos por cientos de corderos.

Cuando todo es mentira, o lo parece, posiblemente esa sea la única verdad.

Una buena razón para empezar de nuevo o para decidirse a vivir dando vueltas como un reloj de arena. Por derecho y del revés.

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